Logo minutodigital.com
Quienes somos Foro Cartas al director Blogs Hemeroteca
en Minuto
en Internet




Libros
LOS CATALANES EN LA GUERRA DE ESPAÑA
José María Fontana Tarrats


 
portada del libro
 

Minuto Digital: 11.01.2006

“La verdad no basta para que sea, sino que es preciso publicarla de cuando en cuando, aunque se enfaden los “santones” que guardan la inmensa mentira de tantas cosas que se admiten sin ser y el algodonoso silencio de lo que se calla aun siendo”. Apropiadas nos resultan estas palabras del mismo José María Fontana para justificar la reedición de esta obra, revisada y ampliada por el doctor José Luis Orella, director del Departamento de Historia de la Universidad San Pablo-CEU.

Los catalanes en la guerra de España, que apareció por vez primera en 1951, no es un libro de memorias, pero tampoco un libro de historia al uso, aunque tiene algo de lo uno y lo otro, permitiéndose el autor realizar un relato vivaz de los hechos y emitir juicios que se encuentran vedados a los historiadores. José María Fontana y Tarrats, nació en Reus en 1911, se sumó a las JONS desde 1932 y fue uno de los promotores en su tierra de la unificación de las huestes de Ramiro Ledesma con la Falange de José Antonio, en la que se encargó de la Delegación de Prensa y Propaganda en Cataluña antes del 18 de julio de 1936.

Es en las postrimerías de la revolución de octubre de 1934 cuando comienza la narración de Fontana. Aquella sublevación, prólogo de la guerra, puso de manifiesto cómo la República era tan sólo una excusa para la izquierda –incluida la republicana- que, desde el poder, pretendía llevar a cabo una revolución social y que no admitía otra política que la que ella misma preconizaba. Los nombres, los partidos, las ideas, el discurso de la izquierda catalanista en aquellas horas nos sigue resultando familiar. Personajes hoy elevados a los altares de la historia oficial como Companys, son dibujados por el pincel de Fontana con trazos rugosos que incomodarían a más de uno. Con lo dicho, Fontana, falangista, también se muestra crítico con el proceder del gobierno de centro derecha.

El fracaso del Alzamiento en esta región le obligará a pasarse a la España Nacional tras un periplo azaroso, ejemplo de tantos otros, a través de los Pirineos. En la huida le ayudó su aspecto, que le asemejaba a un holandés perdido en un país de revolución al que era ajeno. Ya en Burgos se integrará en la colonia de exiliados catalanes y ayudará, en agosto de 1936, a formar la primera centuria de falangistas catalanes “Virgen de Montserrat”.

Los otros catalanes, parafraseando al autor de la introducción, aquellos que no mencionan las historias en boga de la guerra civil, que permanecieron ocultos en Cataluña o fuera de su tierra, son uno de los ejes del relato de Fontana. Trata de combatir la fácil identificación de Cataluña con la República, recordando que, al igual que las demás regiones de España, se dividió entre nacionales y frentepopulistas, y muchos catalanes dieron con su esfuerzo y sangre testimonio de amor a España. La fortísima represión acaecida en Cataluña, donde tuvo especial virulencia “el horror refinado, progresista, técnico de las checas”, es el mejor ejemplo de una tierra que se resistió a la sovietización impuesta durante la guerra. No está de más citar a Fontana para recordar que “natural y obligadamente, lo primero que hicieron el 20 de julio los “líderes de la libertad humana”, fue establecer cárceles por toda Barcelona, al extremo de que pronto excedieron en número a los cines y a las tabernas”.

Fontana, antiliberal, muestra también su completa hostilidad al uniformismo propio del centralismo que termina por dar la razón a los nacionalistas. Según escribe Fontana, el catalán fue la lengua que emplearon los falangistas catalanes antes de 1936 en su propaganda y también la lengua habitual en las unidades predominantemente catalanas en que sirvió. Su etapa de “exilio” burgalés nos legará otro fruto, el semanario Destino, que, junto a Xavier de Salas, funda en mayo de 1937 y que servirá de vehículo de expresión a la intelectualidad catalana allí refugiada. El nombre evoca la frase de José Antonio Primo de Rivera, España, unidad de destino en lo universal. En ella, durante el periodo bélico, desfilaron las plumas de Juan Ramón Massoliver, Ignasi Agustí, Josep Plá, Eugenio D’Ors y muchos otros, conviviendo varias tendencias políticas.

La victoria de 1939 nos aporta otro Fontana, inconformista como los anteriores, con una breve carrera política en el naciente Estado –fue gobernador civil de Granada y también desempeñó cargos sindicales-, que ve como no se ha enfocado correctamente el problema regional, apelando, incluso, al testamento del propio Franco para recordarlo y apostando por “acometer una nueva reconstrucción de la unidad de destino en lo universal, que se denomina España, para rehacer y revitalizar la nacionalidad precaria”. En las páginas de Fontana hay palabras estridentes para los oídos refinados de nuestro tiempo, instalados en la comodidad de lo políticamente correcto, pero cargadas de razones y verdad”.

FONTANA TARRATS, José María. Los catalanes en la guerra de España, Ed. Grafite, Madrid, 2005, 384 págs.

Una crítica de Carlos G. Hernández para Minuto Digital




solmelia.com



Hacer Página inicio | Delegaciones | Contáctenos | Nosotros | Publicidad | Webmail | Estadísticas
© 2004-5 Club Minuto Digital | Teléfono/Fax 944.734.560 | Skype: minutodigital