Minuto Digital: 26.01.2006
En Marruecos no existe libertad de prensa. El lunes 24, la fiscalía presentó cargos contra el único semanario marroquí escrito en español: ‘La Mañana’. Es uno más de los semanarios denunciados ante los tribunales marroquíes. En el caso de ‘La Mañana’, su culpa es haber reproducido una información de Minuto Digital sobre el ‘lobby’ pro-marroquí en España.
Nuevo ataque a la libertad de expresión en Marruecos. La fiscalía de Casablanca ha presentado una denuncia contra ‘La Mañana’, el único semanario escrito en español que se publica en ese país. Su delito es haber reproducido una información elaborada por Minuto Digital y que consiste en una lista de los amigos y defensores españoles de Marruecos y su Gobierno dictatorial. Semejante crimen se produjo en el primer número de este año de ‘La Mañana’.
Los denunciados son Hicham Senoussi, el director, al que no se le han aceptado las disculpas pedidas en la portada de su semanario, y el periodista Mohamed Douma, que además ha sido despedido de su trabajo. La fiscalía les acusa de haber difundido “informaciones falsas” y “hechos no probados”. La pena puede alcanzar un año de cárcel.
El propietario de ‘La Mañana’ es el grupo de prensa Maroc-Soir, que también edita el diario ‘Le Matin’. En los medios periodísticos, diplomáticos y políticos marroquíes, tanto ‘Le Matin’ como la empresa se consideran afines al palacio real. La identificación de ‘Le Matin’ con el sultán y el Mjazén es tan grande que se suelen interpretar sus opiniones editoriales como oficiosas.
Según ha explicado una fuente a Minuto Digital, la información que más ha desagradado en Palacio ha sido la referida al trabajo de Simeón de Sajonia-Coburgo, rey derrocado acogido en España por el general Franco y ex primer ministro de Bulgaria, como uno de los administradores de la fortuna del sultán Hasán II.
Condena a ‘Tel Quel’
El 28 de diciembre el Tribunal de Apelación de Casablanca (el mismo ante el que se ha denunciado a ‘La Mañana’) confirmó la sentencia pronunciada contra el semanario 'Tel Quel' relativa a las penas de prisión en suspenso para el director y uno de los redactores, aunque redujo el importe de la indemnización en unos 75.000 euros. El delito castigado es la publicación de una caricatura de una diputada calificada de difamatoria. La primera sentencia se dictó en agosto, hecho asombroso, pues este mes es de vacaciones para los tribunales marroquíes.
La organización de defensa de la libertad de prensa Reporteros sin Fronteras (RSF) protestó por considerar “desproporcionadas” las condenas. En un comunicado, RSF declaró lo siguiente: “Los medios de comunicación marroquíes denunciados por difamación no deberían temer incurrir en condenas de cárcel. Esa espada de Damocles, suspendida sobre la cabeza de los periodistas, está en contra de las normas internacionales sobre la libertad de prensa. Además, no se han respetado los derechos de la defensa en el proceso”.
Como prueba de la parcialidad del juicio, el abogado defensor dijo que los jueces no le permitieron argumentar su caso durante la vista.