Archive for the ‘opinion’ Category
Juanjo Armas | Plataforma per Catalunya (i)
Los españoles somos gilipollas, o por lo menos lo parecemos mucho. Lo digo por la postura de muchos simpatizantes de PxC que, tras conocerse que en sus listas habitaba un delincuente, un tal Gerard Bellalta, que ha pasado alguna temporada en prisión por facilitar papeles falsificados a inmigrantes ilegales, intentan justificar que una formación patriótica se nutra de canallas y sinvergüenzas.
‘El Mundo’, echando mano de ficha policial, nos descubría hace unos días el turbio pasado de este miembro de PxC al que, de saberlo, mi madre sería incapaz de votar. Y que tu madre no sea capaz de votar a tu partido, o al que te gusta, ya es un signo clarísimo de la chapuza política en la que te has metido.
Reconozco que, después de tantos años de travesía del desierto, no estaría nada mal colocar a alguien de la cuerda en alguna institución. PxC parecía ser el resultado de mucho trabajo y la increíble puesta a punto de una potente maquinaria nunca antes vista en el área a la que pertenecemos. Pero esa travesía no es excusa para apoyar a un partido que nutre sus órganos de dirección con delincuentes. Yo no voto al PP porque está Camps y sus trajes, no voto al PSOE porque allí pasean los del GAL, y de la misma manera no votaría a PxC porque los delincuentes están muy tranquilos en sus filas y, además, su presidente, Anglada, parece quererlos mucho.
Anglada debería intentar recuperar la confianza de muchos españoles que confiamos en él: tiene que devolver los regalos que aceptó del delincuente, tiene que mandar el ‘angladamóvil’, pagado con dinero del delincuente, a la chatarrería, y tiene que mandar al delincuente a tomar por el culo. Sencillo.
Quizás así algunos podrían recuperar la confianza en un proyecto tan personalista como la PxC. Mientras tanto, nos quedamos en casa, abochornados otra vez por la inexistente talla política de aquellos a los que patrocinamos.
AE!
Pablo Barranco | Las curiosas geometrías variables de la política
La voz quejosa e indignada de la sociedad española arrecia y no se puede camuflar por parte del poder al mando de la nación.
Sea la corrupción, la negligencia, la connivencia, el despilfarro o el robo directo estamos en el momento más crítico y peligroso de nuestra democracia parlamentaria, a nivel del Estado o de sus autonomías y regiones.
A todo ese sinfín de calamidades e insultos al ciudadano y sus valores, autoestima y propiedades, hemos de añadir la insensatez de la mala administración gestora, la precariedad legislativa y la humillación constante a que se nos somete por abajo y por arriba, sean países tercermundistas o grandes potencias que nos chantajean o nos fiscalizan, respectivamente, cuando quieren.
Los socialistas y los populares (y los nacionalistas dónde concierne) forman parte de un mismo universo feudal de profesionales de la poltrona, del apaño y del cambalache de votos. Son iguales: vergonzosamente idénticos, de ahí lo del tripartit catalán o los demás desaguisados que se cometen por todo el territorio, sobre todo en ayuntamientos, auténtico mosaico de pactos antinatura y contrarios al sentido común y a la mínima ética.
Estas geometrías variables e impredecibles, estos nefastos repartos de poder y lo que conllevan como elementos tóxicos para la convivencia, son los causantes del desastre al que hemos llegado.
Aunque es cierto que la crisis económica y el cambio de paradigma es global, no es menos verdad que los farsantes ineptos responsables del país han degenerado hasta límites insoportables, dado que no aciertan una, mienten, no están cualificados para liderarnos y, lo más inaudito, siguen en sus puestos sin que nadie, de momento, los llame a capítulo y los demande por daños y perjuicios o, casi, por crímenes de lesa humanidad, ya que están arruinando a las familias, enfermando a las personas y descomponiendo el tejido empresarial, a le vez que permiten que nos invadan cinco millones de personas que están erosionando el sistema de protección social, puesto que no generan lo suficiente como para financiarse los servicios a los que se acogen, si es que no delinquen directamente en proporciones que las autoridades esconden de forma harto sospechosa.
Es por estas circunstancias que los ciudadanos españoles, y la primera prueba se lidiará en las elecciones catalanas de este mes, van a enviar al cuerno a la grey socialista-comunista, aunque, para retener votos cautivos, hace lo posible para que no estalle la olla a presión andaluza-extremeña-castellano manechega (¡PER!) y coloca a sus incondicionales, a dedo, en toda suerte de trabajos parafuncionariales, en empresas públicas o en asociaciones y entes variopintos e inútiles que viven de la subvención.
Las personas bien nacidas y honradas, sí, las que trabajan al frente de pymes, los autónomos o los asalariados o quienes han perdido su trabajo por culpa de esos majaderos, que además están sufriendo en sus carnes los estragos de la violencia y la inseguridad ciudadana, así como la pérdida absoluta de referentes y de los principios inherentes a un estado de Derecho, están obligados a reaccionar.
Quizás todo pase por apostar por todo lo que no huela a ZP y sus socios, o por dar soporte a nuevas propuestas electorales que, al menos, están en contra de tanta estulticia.
Nos jugamos mucho, como para depositar de nuevo la confianza en facinerosos, sectarios y mediocres
Joaquín Leguina | ¿De qué conflicto hablan?
Paulov –un “científico” ruso que nunca creyó en las tesis de Darwin sobre la evolución- ha pasado a la historia gracias a un perro. Un can que se movía hacia la comida cuando el tal Paulov tocaba una campanilla. A este fenómeno perruno se lo denominó Reflejo condicionado. Contando con mayor inteligencia, formación y lenguaje, sin embargo, los políticos y los medios de comunicación españoles también tienen un muy agudo reflejo condicionado y acuden al engaño cada vez que ETA y sus mariachis tocan la campanilla… y ahora la están tocando a tutta orchestra respondiendo –eso parece- no a impulsos pacíficos que les debieran llevar a anunciar su autodisolución sino a otra necesidad pauloviana: la de participar en las próximas elecciones, porque ya tienen comprobado en sus carnes que “fuera hace mucho frío”.
Ante tales movidas, lo correcto sería –a mi juicio- disfrazarse de don Tancredo, es decir, callar, estarse quieto, mirar para otro lado y colocar en la puerta de cada terrorista un solo cartel cuyo copyright pertenece a Dante: “Mientras estés ahí pierde toda esperanza”.
Esto es lo que se venía haciendo y de tal actitud (y de la ley de partidos) los demócratas no han obtenido sino beneficios. ¿Por qué enredarnos en dimes y diretes? ¿Qué prisa tenemos ahora los demócratas? Ninguna prisa.
ETA está perdiendo una guerra que nunca debió iniciar y la está perdiendo como efecto de dos elementos: 1) la unidad de los demócratas y 2) la eficacia policial española y francesa. Son esas medicinas las que han hecho el milagro: al fin los “héroes” están cansados.
Cualquier estratega nos diría que no nos conviene cambiar el tablero. Es a ellos a quienes corresponde mover ficha.
¿A cuento de qué cambiar de estrategia cuando vamos ganando? A no ser, claro está, que algunos piensen que en Euskalherría existe un conflicto de fondo y que ese conflicto nunca resuelto explica la existencia del terrorismo etarra. Un argumento que no se puede ni se debe aceptar. Al contrario, el conflicto son ellos y en sus manos está el resolverlo. ¿Cómo? Entregando las armas.
Alejo Vidal-Quadras | Cambio de escenario
El siempre deseado y nunca cumplido final de ETA está pasando por otra etapa de ruido y confusión. Mensajes ambiguamente defensores de vías exclusivamente pacíficas sin condena explícita de la violencia por parte del entramado político de la banda, extrañas excarcelaciones o sospechosos traslados de prisión para etarras supuestamente partidarios del cese de las acciones criminales, misteriosas declaraciones del presidente del Gobierno sobre las consecuencias de estos u otros gestos de la llamada izquierda abertzale, reuniones clandestinas desmentidas con escasa convicción, entrevista de portada y gran despliegue de páginas al convicto Otegui recuperado como hombre de paz, idas y venidas de mediadores internacionales gélidamente equidistantes y gran ofensiva diplomática de la cúpula batasuna ante fuerzas independentistas con representación parlamentaria, todo un conjunto de señales, maniobras, palabras y movimientos que han provocado la natural alarma en los colectivos de víctimas y la lógica inquietud en los sindicatos policiales. Algo se cuece en los sótanos del ministerio del Interior y en los cubiles de los asesinos, algo siniestro, fétido y amenazante. Sin embargo, nadie sabe exactamente de que se trata aunque las especulaciones se disparan, las advertencias proliferan y los temores se multiplican. En el contexto de este barullo, Federico Trillo ha pronunciado una frase intrigante. “Si ETA anunciara el final de la violencia, la entrega de las armas y la rendición total, hablaríamos de otro escenario” ha sido su planteamiento literal. No cabe duda que si tales acontecimientos se produjeran, nos encontraríamos en una situación muy distinta y, por supuesto, mejor. Ahora bien, en el caso de que tales maravillas tuviesen lugar, eso no significa que a Batasuna se le debiera permitir presentarse a las elecciones ni con candidatos de ETA ni con listas blanqueadas. El peso ominoso de su pasado sangriento es tan terrible que ni siquiera en las circunstancias favorables descritas por el coordinador de Libertades Públicas del PP, sería legítimo que la presencia de ETA en las instituciones quedase autorizada. Otro asunto es que, una vez desaparecida la organización terrorista y pagadas sus deudas con la justicia por parte de todos sus integrantes, armados o no, unas siglas políticas inéditas sin vinculación alguna con el hediondo mundo del hacha y la serpiente, surgiesen en el País Vasco para impulsar un proyecto similar al que representa Esquerra en Cataluña o el Bloque en Galicia. Si ese es el significado de las manifestaciones de Trillo, tiene razón, si su reflexión apunta a un inaceptable borrón y cuenta nueva, no ha estado acertado. Cuando le vea ya tenemos tema de conversación.
Alejo Vidal-Quadras es Vicepresidente del Parlamento Europeo
Más en http://alejoresponde.com/
Dori Lustron | Iran: problema de todos
El mundo libre tiene un grave problema. Algunos lo reconocen y lo asumen. Otros lo niegan o no lo ven. La civilización judaico-grecolatina esta siendo desvirtuada por el fanatismo radical islámico. Todos los extremos son malos y las democracias occidentales no saben como manejar este nuevo flagelo que asola a la Humanidad. Es tiempo de despertar y abrir los ojos. Es tiempo de involucrarse porque en 20 años el Islam puede dominar al mundo y ya no habrá vuelta atrás.
Se suponía que el Holocausto quedaba lejos y que el monstruo había muerto. Pero no, el monstruo del mal resucitó, o mejor dicho nunca murió sino que estaba agazapado esperando volver a la acción. Y ese monstruo, hoy, se llama Irán y su régimen totalitario. Financiando actividades terroristas para Hisbollah en Líbano y Hamas en Gaza, cercano al poder de Chávez e introduciendo a Hisbollah en Venezuela, financiando obras en Bolivia, y entrando en Irak y Yemen con grupos armados para conseguir la hegemonía en el Medio Oriente, Irán desea arsenal nuclear para gobernarnos bajo un régimen teocrático y extremista que impone la ley de la Sharia.
Ni los asentamientos en Palestina, ni las presiones de Obama para la paz, ni nada que se le parezca son importantes. Irán quiere tener acceso a armas nucleares, promueve el terrorismo y busca ser dueño del Medio Oriente y de todo el planeta si lo permitimos. Los persas quieren un nuevo imperio para llegar al Gran Califato. Y todos nosotros, los infieles o dhimmis, seremos sus vasallos o iremos a la muerte. Esa es la ley que rige el islam que ellos preconizan. Todo aquel que no piense como ellos se expone a morir. La Yihad –Guerra Santa- es el medio para llegar al objetivo: apoderarse del mundo. Y, ¿Como lograrlo? Teniendo armas nucleares en su poder. No importa si muere gente. Serán mártires. No es importante matar diez millones de musulmanes si con ellos mueren siete millones de judíos. Eso no interesa. Lo dijo Ahmadinejad. Y así es el régimen iraní: se violan los derechos humanos, se mata por honor a las mujeres, se cuelga a los homosexuales, el velo debe ser usado obligatoriamente y se lapida a hombres y mujeres adúlteros. No existe la libertad porque esa palabra no esta ni en sus leyes ni en su vocabulario. El fanatismo llevado a su máxima expresión no les da tregua.
Hay que concienciar al mundo que el problema no es de Israel. Es de todo aquel que quiera ser libre. Es un problema global. Esta es una cuestión en que toda mente que crea en la libertad, la democracia y la justicia y que sus valores sean racionales debe aceptar su total sometimiento a las leyes islámicas. La ley de la Sharia que quieren imponer en el mundo es la vuelta a todos los valores perversos que se abandonaron hace muchos siglos.
La deshumanización a través de la crueldad personificada. El fanatismo les hace perder la razón. Irán, Gaza, Irak, Afganistán, Pakistán. No solo se matan y mutilan entre ellos sino que es parte de una guerra irracional y perversa. ¿Como un ser humano puede cortarle a otro la cabeza delante de millones de personas que lo miran por TV y seguir impune? ¿Como se puede descuartizar a dos israelíes en Ramallah delante de las cámaras y morder, tragar y escupir los órganos humanos? ¿Como se puede torturar al joven Halimi en Francia y sentirse orgulloso y reírse porque pedía piedad? Eso es barbarie. ¿Donde esta la Humanidad? En las fotos del Holocausto los guardias nazis siempre estaban sonriendo mirando a sus victimas. ¿Adonde lleva la locura y el gozo por la muerte cuando el ser humano ha nacido para vivir? Y no hablemos de las matanzas africanas, que ni las toman en cuenta. Terribles asesinos matando inocentes solo por el hecho de imponer su voluntad.
Irán quiere borrar a Israel del mapa. Israel no tiene frontera con este país pero molesta a sus convicciones islámicas y antisemitas. Es lo que ellos llaman tierra islámica, un waqf. No reconocen la herencia histórica. Nunca existió el judaísmo, nunca existió el Templo de Jerusalem. Rechazan la Historia. Niegan el Holocausto. El antisemitismo del régimen iraní hace que intenten borrar todo vestigio del judaísmo, creador del monoteísmo y cuna de la cultura occidental. Todo aquello que hizo Occidente no sirve. Pero necesitan las tecnologías de Occidente para sus planes nucleares y no tienen acceso a ello.
El virus cibernético Stuxnet parece que afecto las instalaciones nucleares iraníes y sus versiones son contradictorias.
Henrique Cymerman escribió hace unos días sobre el virus cibernético:
“Teherán confirmó el domingo que el ataque había afectado a los ordenadores del personal de la central de Bushehr, incluido su director, pero no a los sistemas clave de funcionamiento. Es posible que el virus alcanzara también a Natanz, donde Irán enriquece uranio, y a unos 30.000 ordenadores de todo el país.
Los expertos consideran que el Stuxnet es el primer virus capaz de penetrar en los sistemas automáticos de control de infraestructuras públicas como centrales eléctricas y nucleares, presas e industrias químicas”
Muchos científicos y técnicos han desertado y han llegado a Europa y EE.UU. Eso es parte, también, de la guerra. Si caen las armas nucleares en poder de los terroristas, ese, seria el fin. También están desertando los diplomáticos con misiones en diferentes países occidentales, reformistas que se identifican con el Movimiento Verde.
Se estuvo informando que seria muy fácil ingresar material radiactivo en una valija a través del Támesis en Londres. No hay controles. ¿Que pasaría en Europa si esto sucediera? Solo pensarlo da miedo. Y eso es lo que pretenden. Sembrar el pánico para que Occidente tenga miedo y se paralice.
Varios países comenzaron a tomar medidas. Las sanciones existen pero Ahmadinejad y Jamenei parecen no asumirlo a pesar de los graves problemas internos que afrontan. No cejan en su empeño. Occidente busca caminos alternativos para evitar la guerra como el virus cibernético. A Irán le es muy difícil enfrentar este tipo de actividad informática ya que los países que confrontan con ellos son líderes en altas tecnologías. Y esta, también es una guerra tecnológica.
Rusia anuló los contratos y les devolverá los 800 millones de dólares que les pagaron y los resarcirá y el armamento que necesitan no les llegara.
Los países están tomando decisiones aunque la otra cara de la moneda es que Irán tiene millones de litros de petróleo crudo, sin extraer ni procesar, en reserva, y eso pesa en Occidente.
El mundo debe despertar del letargo. Lo esta intentando para evitar un conflicto armado. Israel no es el problema. Israel es el escudo de Occidente y los países democráticos lo saben. Están tratando de frenar los planes iraníes y se puede lograr con inteligencia y rogando que el régimen caiga solo, ante la Revolución Verde. Eso no cambia mucho la cuestión ya que fueron los actuales reformistas los que iniciaron la carrera nuclear en Irán y los que planearon, a través de Hizbollah y de Imad Mughniyeh, los atentados en Buenos Aires contra la Embajada de Israel y la AMIA. Más de lo mismo, pero al menos se podría llegar a hablar. No niegan el Holocausto y quieren un acercamiento con Europa y EE.UU. Están aislados y saben con que enemigo se enfrentan.
Tanto Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, están protegiéndose con escudos antimisiles ya que Irán avanza contra todos ellos. Solo sus socios como Siria, Venezuela, Bolivia, creen que Irán esta de su lado pero es una equivocación. Irán solo esta del lado de él mismo. Los dhimmis, o se convierten al islam o los matan, y en Siria son seculares, así que no creo que su actual socio les inspire confianza.
Irán no es, solamente, un problema de Israel. Irán es un problema para todos. Incluso para los mismos musulmanes que desean vivir en paz.
Teresa Puerto | Los morritos de Pajín y el feminismo pedorro
El feminismo fascistón, sesentaiochesco y caduco de las féminas ZaPaterinas es una de las ideologías más estúpidas , obsoletas y degradantes que ha salido de la escombrera Socialista tras la caida del Muro de la Vergüenza y el derrumbe de su fracasada ideología. Pero sus técnicas “de diseño” siguen activas y resultan modélicas en materia de acoso e intimidación.
Al pobre alcalde de Valladolid le ha caído una buena con la frenética y artificial campaña desatada por el aquelarre del feminismo pedorro que ha lanzado su SECTARIO cacareo (¡cuantas veces silencioso y cobarde! ) contra el acosado “macho” que no esperaba tan prefabricado chaparrón.
Pero… concentrar toda la ira desatada en el tema d e los “morritos pajineros” esconde la evidente intención de disimular la carga dinamitera del comentario burlón que le precedia : “ la Leire Pajín, una chica preparadísima, hábil, discreta, que va a repartir condones a diestro y siniestro por donde quiera que vaya y que va a ser la alegría de la huerta”…
A mi, como fémina, me hubiera resultado infinitamente más degradante esta primera parte del comentario, que retrataba tan bien las nulas luces intelectuales de tan planetaria dama , elevada al olimpo de la gobernanza por el humillante mérito del dedete Papajín y Mamajín …, por el birli-birloque marrullero de las desvergonzadas castas feudales.
Y es que nuestro Socialismo fascistón echa mano, constantemente, de aquella conocida técnica nazi que decía: “ a una señal establecida , hay que lanzar una cascada de mentiras y calumnias magnificadas contra quienquiera que sea el adversario , por peligroso que parezca hasta que los nervios d e la persona atacada se desplomen. esta es una táctica basada en el cálculo preciso de todas las debilidades humanas, y su resultado asegura el éxito total con certidumbre casi matemática…” y.., mientras el ruido suena sirve , además, de “cortina de humo” para evitar hablar de los graves problemas de España.
Esperemos que el alcalde de Valladolid , tras sus repetidas disculpas, supere el trauma del feminismo pedorro d e estas rancias socialistas , practicantes del aquel blufffff seseintaiochesco, anticuado y decadente; el feminismo servil de aquella momia francesa del feminismo depravado llamada SIMONE de BEAUVOIR, que pregonando libertad sexual, se convirtió en la indecente esclava sexual del comunista Jean Paul Sartre .
Son las decadentes muñidoras de la Ley basura del Infanticidio Abortero con su feminismo caduco, momificado y destructivo, que legaliza, por real decreto, el delito y nos devuelve a la edad de piedra del Socialismo Fascista, del Socialismo Real, del Socialismo nazi : del machismo infinito.
www.teresafreedom.com
Juan Vicente Oltra | Leyre entre la cartera ministerial y la pulsera holográfica
Tengo que reconocer que no soy imparcial. Así como hay gente en las filas del PSOE que me parecen personas cabales y preparadísimas, excelentes para las misiones que se les ha encomendado, y así lo he dicho en ocasiones pasadas, en el caso de Leyre, nuestra nueva flamante ministra de sanidad, no es así.
No se si será por las noticias precedentes de su familia, no se sabe bien si Pajín o Leone, por sus manejos en su feudo electoral, o por esa pequeña aversión que, a veces, sin mayor fundamento que una primera impresión desacertada, nos produce alguien, bien porque nos parezca que se peina con una pata de pollo, bien por resortes incógnitos de nuestro razonamiento, que en mi caso particular debe ser bien retorcido.
Sea como fuere, mi subconsciente no estaba muy dispuesto a hacer la ola ante esta nueva ministra estrella del gobierno, que más parece haber sido aupada por razones de partido que de patriotismo, pero ese es otro cantar. Más cuando la cartera a la que ha sido destinada es la de sanidad, y la ministra se permite pasear con uno de esos nuevos timos, brujería del siglo XIV adaptada a los tiempos modernos de Chaplin, que son esas pulseritas de colores con supuestos efectos beneficiosos para el ser humano (cualquier día de éstos comercializo una canica de cristal loando sus facultades curativas para con la caspa y me forro, oigan). Y es que alguien que cae en una superstición más hortera que anticientífica no me parece la persona adecuada para dirigir a ese montón de excelentes profesionales que componen nuestra medicina pública.
Dejando ya de lado mis declarados prejuicios (no hay nadie enteramente objetivo y el que así se venda miente con toda la boca), lo cierto es que no parece lo más acertado colocar en la cabeza rectora de ese gigante con pies de barro que es nuestra sanidad a una vendedora de humo. A alguien muy ducho en politiquerías y soflamas electorales y en poco más. Necesitamos recursos, mejorar la situación de nuestros médicos, reformar el MIR, que hoy se convierte en trágala para médicos de otras nacionalidades trampeando el paso a los egresados de nuestras facultades, potenciando la medicina de familia y pediatría, hoy por hoy arrumbadas por otras especialidades y, capaz de entender que el producto sanitario no solo es la curación del paciente, sino el proceso por el que éste pasa desde que acude a un profesional en busca de información acerca de aquello que más le preocupa: su salud.
Recursos y no humo necesitamos; y como muestra un botón: esperando con mi hijo a que nos atendieran, haciendo antesala en un hospital público, pude colegir varias cosas: la excelente preparación de nuestros profesionales, las mejoras producidas en la zona de espera, que paliaban en la medida de lo posible las molestias que para todo niño supone estar rodeado de batas blancas, y también, last but not least, cierta idiocia en lo políticamente correcto de la dirección administrativa, y me explico: las salas reciben para ser simpáticas a los niños nombres de animales: así, tenemos al cocodrilo 5, al periquito 8, a la hormiga 3… y a nosotros nos convoca el altavoz a la sala 10. A secas, sin animal alguno. Extrañado por la ausencia del bicho de turno en el nombre, pregunté y me explicaron que sí, su nombre antes era “mariquita 10″, pero que quitaron la referencia a ese insecto simpático para los pequeños, por no ofender a nadie. Y es que un proverbio escocés ya nos avisa que no hay medicina para el miedo.
Esperanza Oña | Político implacable
Hace pocos días Zapatero hizo un comentario respecto a la izquierda abertzale que no pasó desapercibido para los que creemos conocer la sensibilidad del personaje. Dijo, dirigiéndose a estas formaciones políticas, que sus gestos de distanciamiento con ETA se tendrían en cuenta. No explicó para qué serían valorados. No explicó cómo puede separarse la violencia de sí misma. Tampoco le importó.
Zapatero, aunque sorprenda ya muy poco, no deja de ofender y causar dolor. Ha instalado a España en la mayor impotencia y desencanto de la etapa democrática. Nos preguntamos a menudo qué más tendremos que soportar hasta el final de la locura. Corrompe lo que toca. En el terrorismo, también.
Ya ha demostrado hasta dónde es capaz de llegar sin sentir pudor, sin sentir compasión. Es capaz de mentir a la nación mientras negocia con asesinos. Es capaz de llamar hombre de paz a Otegi. Es capaz de equiparar a los verdugos con sus víctimas. Es capaz de llamar accidente a un atentado terrorista que mata impunemente. Este ha sido el comportamiento cruel del presidente Zapatero.
Ahora estamos a punto de vivir un nuevo episodio de indignidad sin límites. Quiere legalizar a Batasuna y a sus afines. Las explicaciones de Rubalcaba forman parte del guión establecido para allanar el camino, para preparar el ambiente. En ello están. Hay que mentalizar al electorado de que, si los etarras camuflados condenan la violencia, sus fechorías y vilezas se deben olvidar. Hay que hacer campaña a favor de la bondad repentina de los asesinos, de sus convicciones democráticas, de su importancia para el sistema.
Durante el gobierno del Partido Popular, se consiguió la ilegalización de Batasuna y se logró que formara parte del listado de partidos terroristas de Europa. Se impidió así que se presentara a las elecciones y, con ello, que obtuviese subvenciones pagadas del bolsillo de todos los españoles. Parece de sentido común. Para Zapatero no. Él tiene otras pretensiones, que demandan menos respeto, menos principios, menos consideración.
A estas alturas, ni un solo español duda de que ETA y Batasuna son dos caras del mismo horror, de la misma muerte, de la misma tortura. Que se complementan para actuar conjuntamente, que desempeñan papeles diferentes en el reparto de la masacre, que son cómplices hasta el ensañamiento. Cabe preguntarse entonces qué motivos tan mezquinos pueden alentar la legalización de formaciones pro-terroristas.
Zapatero tiene unas prioridades concretas que, unidas a su carencia de principios éticos, explican nítidamente su objetivo. Si se legaliza Batasuna, el voto separatista en el país vasco se divide entre el PNV y las formaciones abertzales. Con esta maniobra el Partido Socialista en esta comunidad alcanzará mejores resultados electorales y el presidente del Gobierno se anotará unos puntos en su desprestigiada imagen. No existe otra explicación.
Es espantoso que nos gobierne una persona así. Lo sé. Por eso me parece que nada es más urgente y necesario para el buen funcionamiento de las instituciones de nuestro país que desenmascarar a este insensato. Tenemos que conocer su verdadero rostro. Tenemos que conocer la dureza de su corazón. Tenemos que conocer que carece de altura de miras. Tenemos que conocer su egoísmo infinito. Zapatero traspasa con absoluta tranquilidad límites morales que deberían resultarle infranqueables.
Es un político implacable. Es un político sin piedad.
Esperanza Oña es portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz y alcaldesa de Fuengirola (Málaga)
Más en http://www.xn--esperanzaoa-beb.com/
Juan García Sentandreu | Histeria y memória histórica: llega el 20-N
Llega el 20-N, aniversario de la muerte de Jose Antonio Primo de Rivera y de Franco y la izquierda se vuelve histérica y pierde los papeles.
Ayer se inauguraba una iglesia en Valencia, en la antigua nave de Cross en la Avenida de Francia, bajo la advocación de los mártires de la iglesia cat …ólica. La falsa progresía ya se han lanzado como lobos aullando y clamando por el “grave daño que ello infiere a los represaliados del franquismo”.
Uno, que ha tenido y tiene familia en ambos bandos, pero que tiene las cosas muy muy claras -y nunca lo oculté-, cree oportuno apuntarse a lo de la “memoria histórica” de la izquierda aprovechando la oportunidad dada por el debate.
Así pues, quiero decir que El CRIMINAL DE GUERRA CATALÁN, Luis Companys, expresidente de la Generalitat catalana, al que la derecha, la izquierda, los nacionalistas catalanes y algún renegado nacionalista valenciano, rinden memoria, culto y veneración cada 15 de Octubre, tiene el “honroso” record de doblar en fusilamientos durante los dos años de su presidencia “democrática” al frente de la Generalitat catalana, a los 2.400 juzgados y represaliados en Cataluña durante los 40 años de la dictadura franquista.
Pero esto es algo que la memoria “progre” no soporta escuchar, como veréis en el video que os adjunto.
Luego no se trata de tener memoria y recordar quién fue más o menos esto o lo otro, ya que, tras las guerras –donde la injusticia se enseñorea a su antojo- se trata de que nadie tenga nada que reprocharse si verdaderamente se pretende hacer de la memoria un instrumento de reconciliación.
Ayer, Perez Reverte nos recordaba en su columna semanal y en palabras, también, de Chaves Nogales, como “ni blancos ni rojos tienen nada que reprocharse ya. Idiotas y asesinos se han producido y actuado con idéntica profusión e intensidad en los dos bandos en que se partiera España.”
Pero algunos, especialmente aquellos que siguen bebiendo en las aguas envenenadas del esencialismo nacionalista, siguen con sus armas en alto, amenazantes, histéricos, violentos, buscando su “falsa venganza” sobre la que construir su particular proyecto político.
Joaquín Leguina | La madre de todas las preguntas
Los tácticos creen a pie juntillas que en política todas las decisiones son reversibles. Por eso son tan versátiles, tan inconstantes en sus opiniones y tan optimistas. Lo malo es que su fe poco tiene que ver con la realidad. A esa concepción de la política se ha unido en el caso de Rodríguez Zapatero otra creencia según la cual “España no está cuajada” –así lo expresó a través de su biógrafo Suso del Toro (“Madera de Zapatero”)-. En tales condiciones, el primer objetivo que se propuso alcanzar el recién elegido Presidente era obvio: “cuajar España”, para lo cual se buscó a quienes más gustaba la “cuajada”, los nacionalistas periféricos de cualquier condición… y así, mientras todas las voces sensatas del país pedían (y piden) un consenso PP-PSOE para fijar límites a las desmesuras territoriales, Zapatero metía al PSOE en el baile estatutario a cuyo exitoso fin asistiremos el próximo 28 de noviembre, cuando demos el adiós definitivo al Tripartito catalán. Un empastre político, este Tripartito, que se ha dedicado a fabricar todo tipo de enredos y problemas, ya fuera a cuento del Estatuto ya fuera sin venir a cuento… En fin, que los “gobiernos de progreso”, es decir, la unión de socialistas con independentistas como los del Bloque en Galicia o ERC en Cataluña, han concluido en desastres tanto electorales como ideológicos. Experiencia que debería servir para tener por archidemostrado que con esas gentes el PSOE no puede ir ni a misa. Conclusión, esta última, que ha de darse por irreversible incluso a ojos de los tácticos que hoy nos mandan. Y en esas lamentaciones estábamos cuando hubo que pactar los Presupuestos para 2011. Perdida toda esperanza de hacerlo con CiU, que en vísperas electorales catalanas no podía mover pieza, y abandonadas desde mayo de 2010 las veleidades izquierdosas, la única cuerda a la que agarrarse era la del PNV (aparte del pequeño cabo aportado por Coalición Canaria). Un acuerdo coronado con éxito el viernes 15 de octubre, fiesta de Santa Teresa… y que, más allá de lo que haya dicho o diga el PP, suscita serias dudas bíblicas en lo que se refiere al trueque de la primogenitura (veinte traspasos… y algo más) por un plato de lentejas (mantenerse en La Moncloa). Aparte, claro está, del trágala que representan para todos los españoles las consabidas demandas territoriales por parte de las minorías. Demandas que nada tienen que ver con lo que se está discutiendo, es decir, con los Presupuestos Generales del Estado. Un juego ventajista o, en términos económicos, un “abuso de posición dominante”. Abuso prohibido por las leyes en los mercados económicos, pero no –ya se ve- en el mercadeo político. Y aquí viene la primera pregunta: ¿cómo acabar con el lamentable espectáculo que consiste en ver a los partidos mayoritarios humillados por quienes no suman ni el 2% de los votos emitidos en 2008? Y la respuesta es obvia: eliminando la sobrerrepresentación que obtienen quienes concentran sus votos en pocas circunscripciones. Es decir, reformando la ley electoral. Por otra parte, nadie podrá negar que el acuerdo del Gobierno con el PNV deja a Patxi López con las posaderas al viento, siendo como ha sido ésa (la de poner al PNV en la oposición) la mejor decisión que haya tomado el PSOE en los últimos años. Pero más allá de los equilibrios en Vitoria –incluso sin entrar a explicar: a) por qué esos veinte traspasos de competencias acordados ahora fueron rechazados sistemáticamente por todos los Gobiernos de España durante más de treinta años y b) los cambios de nombre de las tres provincias, los dineros para inversiones, etc., etc.-, más allá de todo eso, la peor noticia del acuerdo ha sido constatar que la burra vuelve al trigo. Lo ha señalado un feliz y sonriente Íñigo Urkullu en la rueda de prensa que dieron los líderes del PNV en la Casa de Sabino en Bilbao: “es un paso definitivo para el cierre completo del Estatuto de Guernica”… es decir –me malicio- que a partir de ahora dedicarán sus actividades a preparar el próximo asalto y, de paso, intentarán (¿de la mano de Zapatero?) “profundizar en la normalización política dentro de un proceso de pacificación”. O sea, que según el sonriente PNV, los españoles tendremos que pagar peaje político por la “pacificación”, es decir, por la desaparición de ETA. Ya nos lo había descrito con espeluznante claridad Arzallus: “Ellos (los de ETA) sacuden el nogal y nosotros (los del PNV) recogemos las nueces”. Y el resto de los españoles, ¿mirando impasibles cómo se destroza el Estado? Pero, ¿qué izquierda es ésta a la que no le importa debilitar al Estado hasta la anemia? Pero no será ésta la última pregunta que suscita el acuerdo, nos queda hacernos la madre de todas las preguntas: ¿Qué hubiera hecho el PP ante una situación parlamentaria como la que ahora soporta Zapatero? Pues, vistos los antecedentes, uno tiene derecho a pensar que el PP hubiera hecho lo mismo. Un pesimismo que quien esto firma comparte con la mayoría de los españoles.