Entrevista
CARLOS ITURGAIZ
"El Partido Popular intuye que el Gobierno actual de España está dispuesto a pagar un
determinado precio político para que ETA deje el terrorismo"
| |  Carlos Iturgaiz
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Minuto Digital: 10.04.2006
Iturgaiz siempre ha sido un político de vanguardia. Durante su etapa como máximo dirigente de los populares vascos vió como muchos de sus compañeros caían frente al terrorismo de ETA mientras él mismo debía vivir en semiclandestinidad para evitar ser asesinado por los terroristas etarras que lo consideraban objetivo prioritario de la banda. Ahora, desde su puesto en Europa, hemos querido saber su opinión sobre el actual proceso abierto por Zapatero.
Usted ha pasado de la "primera línea" de España a Europa. ¿Qué tal le va? ¿Son
muchas las diferencias entre un puesto y otro?
Son perspectivas distintas de un mismo compromiso que no es otro que el papel de
servir y representar lo mejor posible los intereses de España. Desde luego es una
oportunidad única de poder contribuir a que España sea una potencia reconocida
internacionalmente, tarea a la que estoy dedicado con entusiasmo.
Hace tiempo, una encuesta venía a decir que muchos españoles entienden el
trabajo de nuestros eurodiputados como algo ajeno y distante. ¿Cree que la imagen de
nuestros parlamentarios europeos en buena en España?
La paz no tiene precio político, y la consecución de la libertad tampoco. Matar no
puede tener precio político y dejar de matar tampoco.
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El trabajo de los europarlamentarios es algo todavía desconocido. Y es que Europa
sabemos que existe, que nos afecta en algunas cosas, pero todavía no la tomamos en
serio. De ahí que no se valore en su justa medida la labor de los eurodiputados;
pero le diré que en el conjunto de los eurodiputados españoles tenemos muy presentes
los problemas reales que acucian al conjunto de nuestros ciudadanos.
Usted se ha convertido en defensor de algunos españoles condenados a muerte.
¿Continúa esa lucha?
La condena a muerte debe ser combatida. En el País Vasco muchos vascos hemos estado
condenados a muerte y jamás hemos desistido de esa lucha. Esa perseverancia debemos
ponerla al servicio de causas justas como la que, creo, acontece en el caso de Paco
Larrañaga.
Es evidente que tras el anuncio de ETA la paz que plantea el gobierno exige el
pago de un precio político y jurídico a ETA. ¿Es legítimo buscar esa paz al precio
que sea?
La paz no tiene precio político, y la consecución de la libertad tampoco. Matar no
puede tener precio político y dejar de matar tampoco.
¿Cree que los que han usado la violencia como arma política tienen derecho a
ocupar un sitio en la vida pública y política, con tan sólo anunciar que van a dejar
de matar?
La democracia debe vencer a los terroristas que la quieren combatir. Todo aquel que
reniegue del terrorismo, lo condene, pida perdón y rinda cuenta con la Justicia
podrá estar capacitado para participar en la vida pública. Lo demás, será pagar un
precio político indigno de cualquier gobierno democrático que se precie.
Uno de los argumentos del PSOE para justificar sus contactos con ETA ha sido que
los gobiernos de Aznar en el pasado también hablaron con etarras. ¿Cree que son
comparables las posturas de Zapatero respecto a ETA y su entorno, con Aznar en su
día?
Aznar y el PP siempre hemos querido derrotar a ETA, combatirla hasta la extenuación.
Zapatero y el PSOE quieren negociar con ETA para que el terrorismo desaparezca. Es
evidente que desde el primer momento en el que un Gobierno democrático se arrastra,
como lo ha hecho el de Zapatero, buscando la negociación con los terroristas de ETA,
la violencia y el terrorismo se modulan y ese tipo de lucha se posterga hasta ver
como evolucionan las negociaciones. Eso no es derrotar el terrorismo, eso es
negociar con él.
El Partido Popular se ha quedado sólo en la denuncia de la "tregua trampa"' de
ETA. ¿A qué cree usted que se debe?
El Partido Popular intuye que el Gobierno actual de España está dispuesto a pagar un
determinado precio político para que ETA deje el terrorismo. Hasta la fecha hemos
visto cosas como la destitución de Fungairiño, la presencia en el Parlamento vasco
del Partido de las Tierras Comunistas Vascas - el clon de Batasuna- la permisividad
pública con Batasuna y sus portavoces, etc, etc. Todo esto ya ha sido precio
político que hemos pagado el conjunto de los españoles. ¿Vamos a pagar más? Zapatero
dijo a Rajoy no tener compromiso político alguno. El tiempo dará y quitará razones.
¿Cuál es la sensación que de nuestros problemas con el separatismo se tiene en
el Parlamento Europeo?
Europa es muy sensible al terrorismo. Ya lo demostró introduciendo a Batasuna en la
lista de formaciones terroristas de la UE. Además, tras los ataques de terrorismo
islámico que padecimos españoles y británicos, la actitud del conjunto de Europa ha
ayudado mucho a España a cercar a los terroristas de ETA, ha contribuido también a
su derrota. España no puede ahora defraudar. Europa no entendería el pago de precio
político alguno.
Mariano Rajoy se ha reunido con líderes separatistas vascos y catalanes. ¿Creen
en el PP que es posible entenderse con PNV y CiU?
Los nacionalistas están ahora en una deriva que se concreta en la desaparición de
España como nación. Ahí suman todos sus esfuerzos. Con esta política nacionalista
que practican el PNV y CiU es muy difícil el entendimiento. El Partido Popular, con
Mariano Rajoy a la cabeza, cree en España y en la igualdad de todos los españoles.
Ahí nos encontrarán quienes quieran venir con nosotros.
España tiene un problema muy serio con los separatismos. ¿Usted cree que la
solución pasa por cederles cada cierto tiempo más cuotas de poder a los
nacionalistas?
España no puede dejar de ser lo que es por mucho que lo pidan los nacionalistas. El
nacionalismo además tiene una asignatura pendiente que no es otra que la de
desprenderse de sus competencias que no le corresponden y delegarlas, como por
ejemplo en el caso vasco, a Diputaciones y Ayuntamientos. El nacionalismo debe
exigir menos al Estado y ser más flexible con el resto de las instituciones a las
que debe dar un mejor servicio. El nacionalismo donde gobierna ha sabido acaparar,
pero no ha sabido administrar.
Como eurodiputado ¿no le aparece un tanto absurdo que en España apostemos por
fragmentar y complicar cada día más nuestra administración, cuando el proyecto
europeo apuesta por unificar?
En España todos hemos aprobado nuestra configuración como Estado de las Autonomías.
Es una fórmula acertada, con sus limitaciones, con sus defectos, pero todos nos
hemos sentido cómodos en esta España moderna del siglo XXI. La España autonómica,
construida en clave de lealtad, es perfectamente compatible con la Europa que
conocemos. Las autonomías también sirven para cohesionar, sumar y fortalecer una
España que cada vez debe ser más fuerte en Europa.
Algunas personas creemos que juntos y unidos los españoles progresaremos más y
mejor ¿Qué tiene de malo la unidad nacional?
La suma de todas las autonomías, de todos los esfuerzos; el compartir los anhelos de
todos y cada uno de los rincones de España es lo que fortalece el proyecto de unidad
nacional de España. Nuestro país será fuerte en el mundo si primero lo somos entre
nosotros. Y Rodríguez Zapatero debe saber esto para no cometer el error de poner a
España en venta ante los nacionalistas porque sin duda esto traerá consigo la
desconfianza hacia nosotros del resto de Europa y el desprestigio internacional.
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