La Iglesia Católica en números
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En 1978, año del comienzo del pontificado de Juan Pablo II, había 756,5 millones de católicos; en 2002 superaban los 1.071 millones, lo que representa el 17,2% de la población mundial. El mayor incremento respecto de 1978 se registró en África (+151%), mientras que Europa prácticamente se ha mantenido estable (+5%). Los demás continentes han registrado incrementos significativos: Asia (+74%), Oceanía (+49%) y América (+45%).
La distribución por continentes muestra que el 50% de los católicos se encuentra en América, el 26,1% en Europa, el 12,8% en África, el 10,3% en Asia y el 0,8% en Oceanía. Por lo que se refiere a la proporción dentro de cada uno de los continentes, los católicos suponen el 62,4% de la población americana, el 40,5% de la europea, el 16,5% de la africana, el 26,8% en Oceanía y solo el 3% en Asia.
La mitad de los católicos hablan español; la Iglesia Católica no sería lo que es sin el crucial papel que España ha desempeñado en la historia, a través de su labor evangelizadora de América y su firme defensa de la fe en el mundo.
No en vano Juan Pablo II destacó la importancia que concedía a España, y sin duda sus reiteradas visitas, supusieron un reconocimiento a nuestra pasada historia y una preocupación por nuestro futuro.
En cuanto al número de sacerdotes, la Iglesia ha pasado de tener 420.971 sacerdotes –diocesanos y religiosos– en 1978 a 405.058, en 2002, lo que supone una reducción del 3,7%.
No deja de ser significativo, que mientras en número de vocaciones ha crecido en el resto de continentes, sea Europa, la zona geografía que explica el descenso de religiosos católicos. En efecto, Europa contaba en 1978 con 250.498 sacerdotes y en 2002 su número se ha reducido a 203.751.
El pasado año, el mayor número de seminaristas se concentraba en América (37.191), seguida de Asia (27.931), Europa (24.387), África (21.909) y Oceanía (955). Asia es el continente donde, en proporción al número de fieles, se dan más vocaciones sacerdotales.
Si en el pasado fue Europa y en especial España quienes desarrollaron la labor de extensión del mensaje evangélico por el mundo, en el futuro, a la vista de los datos, asistiremos quizás a la inversión de aquella empresa, y seamos nosotros los evangelizados, no en vano, en Italia, ya son muchos los sacerdotes asiáticos que se encargan de muchos feligreses.
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