Pio Moa: "El PSOE sigue siendo un partido muy ambiguo hacia la democracia"
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Pio Moa |
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Pío Moa va camino de convertirse en uno de los historiadores más relevantes y "polémicos" de la España actual. Sus libros no pasan desapercibidos y el penúltimo de ellos, "Los mitos de la Guerra Civil", ha alcanzado la nada desdeñable cifra de ciento cincuenta mil ejemplares vendidos. Con su última obra, "1934: Comienza la Guerra Civil", el autor vuelve sobre un tema ya tratado en otro escrito anterior, "Los orígenes de la Guerra Civil". Quedamos con Pío Moa en el Ateneo de Madrid, lugar emblemático donde alzaron su voz los principales protagonistas de la II República y lugar donde el autor desenmascara lo que realmente fueron y el papel que desempeñaron en aquellas fechas tan cruciales para la reciente Historia de España. Hablar con Pío Moa es escuchar la auténtica reivindicación de la memoria histórica.
¿Por qué ha considerado necesario incidir sobre un tema que ya trató, relativamente hace poco tiempo, en su obra "Los orígenes de la Guerra Civil"?.
Principalmente porque es el setenta aniversario y es una excelente ocasión para rememorarlo y, digamos, asentarlo porque se puede asegurar que es un hecho plenamente justificado históricamente. Hoy en día ninguna persona medianamente informada puede desconocer lo que entonces ocurrió y el carácter real de los acontecimientos.
El PSOE había colaborado con la entonces cercana Dictadura de Primo de Rivera siguiendo las líneas que marcaban los partidos seguidores del llamado socialismo reformista, ¿ qué sucede para que en tan poco tiempo abandone esa estrategia y busque el poder por las armas al estilo de los socialistas revolucionarios?.
El PSOE tenía una estrategia marxista según la cual, los regímenes burgueses no importaban demasiado excepto en la medida que se podían utilizar para llegar a la revolución socialista. Ellos aceptaron la República considerándola como un paso hacia el socialismo y en 1933 llegaron a la conclusión de que las condiciones históricas habían madurado para hacer la revolución por medio de la guerra civil. Esta es la clave y hay que descifrarla entendiendo que era un partido marxista, cosa que no todo el mundo puede hacer debido a que los marxistas españoles nunca han sabido mucho marxismo y de lo único que estaban convencidos era que había que acabar con el régimen burgués y que la República era un paso simplemente para ello.
Dos personajes que la historia oficial nos señala como moderados, liberales y demócratas, Alcalá-Zamora y Azaña, a quien incluso Aznar ha utilizado como referente político, no salen muy bien parados en su libro, ¿qué papel desempeñaron, con sus acciones u omisiones, en el trágico final de la II Republica Española?.
En primer lugar quiero señalar que personajes moderados, lo que podemos llamar realmente moderados, solo lo eran Besteiro y Gil-Robles. Azaña era un personaje que no era un demócrata, que creía que la democracia era que gobernaran él y los suyos y cuando pierde las elecciones se rebela e intenta dos golpes de estado. Y luego, Alcalá-Zamora era un conservador, católico, vamos a llamarle progresista, que fue realmente quien tuvo más responsabilidad en el hundimiento de la República y la consiguiente guerra. Alcalá-Zamora fue quien expulsó del poder a la CEDA, que era un partido moderado, y contribuyó de manera decisiva a hundir al Partido Radical, que era un partido de centro y que hacía un poco de colchón entre la izquierda y la derecha. Él fue quien abrió el paso al Frente Popular que era abrir el paso a un proceso revolucionario que le barrió, como era de esperar, a él mismo enseguida. Alcalá-Zamora y Largo Caballero son los principales causantes, los principales responsables de la guerra. En un plano inferior está Azaña, quien cometió muchos errores, siendo el más grave de ellos, en 1936, el de deslegitimar al Gobierno del Frente Popular por amparar el proceso revolucionario en lugar de detenerlo. Un gobierno necesita no solo el tener más votos, que tampoco los tenía pues quedaron empatados, sino el cumplir y hacer cumplir la ley. Un gobierno que no cumple y hace cumplir la ley es un gobierno que se deslegitima totalmente y el gobierno de Azaña en 1936, y luego el de Casares Quiroga, no eran unos gobiernos legítimos.
Companys, de ERC, proclama el Estat Catalá; el PNV oponiéndose al Estado; el PSOE dividido con estrategias contrapuestas y divergentes y las derechas pensando que las leyes eran suficientes para enfrentarse a todo ello, ¿qué ha pasado para que tras tres años de guerra civil abierta y treinta y siete de dictadura de partido único apreciemos tantas similitudes con la política actual?.
Bueno, hay similitudes y también hay diferencias. Hay que tener en cuenta que el PSOE, por ejemplo, era un partido, como digo, marxista. Hace unos años abandonó el marxismo pero no lo abandonó mediante un debate clarificador y no lo ha sustituido por ninguna ideología clara. De hecho el PSOE sigue siendo un partido muy ambiguo hacia la democracia, con una fuerte tendencia a la desestabilización, que lo hereda de aquel marxismo al que ha renunciado pero que aún no ha superado. Gran parte de la demagogia que hoy vemos en la calle, por parte del PSOE, es una demagogia en la que es fácil detectar sus raíces marxistas. El abandono del marxismo por el PSOE no fue sino una cosa de picaresca.
Volvamos a la historia. Tras las elecciones de Febrero, que el PSOE había dicho no aceptaría el resultado si no le era favorable, la única vía que aceptaban era la revolucionaria que desembocase en la dictadura del proletariado, ¿existía alguna solución o era ya inevitable el levantamiento de la media España que no contaba en ese "proyecto"?.
Esa media España a la que se refiere podía optar, únicamente, entre dejarse aniquilar o rebelarse. Se rebeló y se rebeló contra un régimen ilegítimo, porque el régimen que había estaba tan alejado de la Constitución republicana, que no cumplía, que no tenía ninguna efectividad práctica. Entonces a la derecha no le quedaba otra alternativa que someterse a una auténtica tiranía o rebelarse y optó por esto último. Además, teniendo en cuenta lo que eran los procesos revolucionarios entonces y habiendo visto el ejemplo de lo que había sucedido en Rusia, la opción era clara.
La solución tal vez si hubiese podido darse porque la derecha, la mayoría de la derecha, no toda, tras las elecciones de Febrero, en principio, apoyó a Azaña pidiéndole que detuviese el proceso revolucionario, en definitiva, que cumpliese la ley y que hiciese cumplirla a lo que Azaña se negó. A partir de ese momento la situación se enquistó y ya no hubo solución. La guerra se pudo evitar solo con que el gobierno de entonces hubiese cumplido la Constitución, simplemente con eso.
Otro de los destacados líderes del PSOE fue Indalecio Prieto y de quien no deja dudas sobre su participación en los procesos revolucionarios de 1934, ¿ es cierto que había abandonado la vía revolucionaria cuando se celebraron las elecciones de Febrero de 1936?.
Lo que Prieto había abandonado era la vía insurreccional y la había sustituido por la vía, que también compartía Azaña, de impedir que la derecha pudiera gobernar. Los llamados moderados, la denominada izquierda moderada, pretendían nada menos que acabar con la alternancia en el poder. Esto Azaña lo dice así, claramente. Crear una especie de situación parecida a la de Méjico, una pseudo democracia, pero con todos los instrumentos y medios para impedir que hubiera alternancia. Esos son los moderados, vamos a llamarles moderados, y que eran Prieto y Azaña. Luego, los extremistas revolucionarios lo que querían era acabar, simplemente, con todo el sistema burgués y llegar a una situación de dictadura del proletariado o a una revolución anarquista.
Y alguien a quien antes ha llamado moderado, Julián Besteiro, viejo dirigente del PSOE, ¿qué papel jugó en esa etapa decisiva?.
Besteiro quedó marginado. Probablemente pudo hacer algo más pero estaba limitado por la disciplina de partido. Él respetaba muchísimo la disciplina de partido al igual que respetaba la ley pero no distinguió claramente. De todas maneras, es difícil decirlo, pero la marea revolucionaria era entonces muy fuerte y, desde luego a él lo barrió.
A él y a tantos otros españoles. ¿Había peligro de un golpe fascista en España encabezado por la CEDA con la pretensión de convertirse en un partido único al estilo de Italia o Alemania?.
En ningún momento. Y, además, la izquierda lo sabía perfectamente. Cuando se sublevan en 1934 discuten sobre qué hacer en caso de fracaso y deciden no reivindicar la intentona porque pensaban que continuaría la legalidad republicana y podrían aprovecharla para defenderse y mantener sus organizaciones. Así lo explica Carrillo cuando dice por una parte que había un peligro fascista, que la CEDA era un partido fascista y, por otra parte, cuando dice que en un principio le parecía más gallardo reivindicar la acción pero que luego comprendió que era lo mejor no hacerlo. ¿Por qué?, porque sabían que no había fascismo, ni peligro de fascismo, incluso, pudieron haber pensado que si ellos daban ese golpe les podían haber replicado con otro igual, pero ni siquiera eso lo preveían
La segunda parte de su libro es irrefutable en tanto en cuanto demuestra, documentalmente, qué decían en sus medios de comunicación, proclamas o discursos, tanto las derechas como las izquierdas, ¿qué intereses seguirán moviendo a los historiadores actuales a seguir negando la evidencia y rescribiendo la historia?.
Es evidente que los historiadores de izquierdas están retrocediendo en toda la línea. Han sido totalmente incapaces de rebatir lo que yo he dicho, contestando con injurias, peticiones de censura y cosas así lo que rebela que se encuentran en auténtica bancarrota desde el punto de vista académico e historiográfico por lo que imagino que esto seguirá siendo así. Pero los documentos son de tal manera probatorios que no hay posibilidad de ir por otro lado. Entonces, claro, si ellos pudieran imponer una censura y desacreditarme de la manera que han hecho con otros no cabe duda que lo harían pero eso, actualmente, es muy difícil.
¿Tiene algo que ver en que no puedan hacerlo, como lo han hecho con otros, su pasado como militante del PCE-r?.
No, no tiene mucho que ver. Lo que tiene que ver es que, digamos que en cierto modo, les ha pillado por sorpresa. Ellos no se esperaban esto por que en estos últimos años parecía que había llegado el triunfo total de sus tesis. Desde el parlamento todo el mundo les seguía la corriente, la derecha les seguía la corriente y, de repente, inesperadamente resurge un poco la verdad de la historia y se han encontrado con un "problema" ante el que no han sabido reaccionar y, como no han sabido reaccionar, han perdido ya mucho terreno y espero que no vuelvan a recuperarlo porque solo podrían hacerlo a base de censuras, de ninguneos, pero nunca con un debate serio como ya lo han demostrando no aceptando nunca un debate serio que yo les he pedido. Y no lo han aceptado porque no tienen argumentos. Ellos van a intentar emplear todos los medios para sembrar la mentira, pero les va a ser mucho más difícil que antes.
Nos dijeron que los de derechas habían muerto por Dios, España y su revolución nacional-sindicalista. Después, que los de izquierdas cayeron por la libertad y la democracia, ¿cree que mientras no haya una visión objetiva del por qué murieron unos y otros no alcanzaremos la convivencia en paz que nos hemos negado durante los últimos setenta años?.
Bueno, convivencia sí ha habido. Es una falsedad decir que la guerra civil no está superada porque ha estado superada durante muchísimo tiempo. Lo que pasa es que por intereses políticos la izquierda ha vuelto a resucitarla tratando de resucitar los rencores y los odios que ya casi nadie sentía. Entonces, claro, esto es una dinámica que yo estimo es muy peligrosa y hay que cortarla diciendo que la historia fue así y no como ustedes la cuentan. Y vamos a pasar esto al terreno de la historia y no al de la política actual. Mientras no consigamos eso, el peligro estará ahí.
Porque todo esto es un movimiento artificial que se ha creado, que si las fosas, que si tal y que solo quiere utilizar los viejos rencores para empujar a la derecha y ponerla contra las cuerdas de una manera antidemocrática lo que me parece muy peligroso, primero, porque es falso lo que dicen y segundo porque la historia no se debe utilizar de esa manera. Hoy en día la crispación en política puede romper la convivencia.
El espacio, aún con la virtualidad que facilita internet, se acaba junto al tiempo. ¿Algo que añadir para finalizar esta charla?.
Bueno, solamente que creo que se puede decir que el hecho histórico de Octubre de 1934 y su significado se puede considerar hoy en día plenamente aclarado, en lo esencial, y que hay que reconocerlo y que, aunque no se trata de pedir perdón, el PSOE debería reconocer los hechos. Porque son hechos y, al reconocerlos, demostraría que ha cambiado porque mientras no lo reconozca tendremos la impresión de que no ha cambiado, lo cual es peligroso.
Abandonamos el histórico edificio y caminamos por la calle del Prado hasta llegar a la cercana Plaza de Santa Ana. Al despedirnos entendemos que Pío Moa es un personaje "sui géneris" dentro del actual panorama español. No es fácil ver con objetividad y rigor la historia sin que se antepongan unos ideales, que abrazó en su momento, y que fueron protagonistas de ella.
 Una entrevista de Santiago Casero
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