| |  Julio Ariza
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Minuto Digital: 11.05.2006
¿Qué es la Plataforma Internacional Cuba Democracia ¡Ya!?
La Plataforma esta integrada por diferentes asociaciones presentes en varios países: España, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, Suiza, Costa Rica,…
Nuestro objetivo fundamental es llevar el mensaje de lo que esta pasando en Cuba a la población de esos países para intentar influir sobre sus Gobiernos, sobre quienes toman las decisiones, pero a la inversa, de abajo hacia a arriba. Por eso constantemente la mayoría de nuestras acciones son un diálogo directo con las sociedades de dichos países.
Cuba Democracia ¡Ya! acaba de pedir la dimisión del ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ¿con qué motivo?
Primero, es bueno que se sepa que en sus inicios le dimos un voto de confianza a pesar de que no compartíamos lo que España proponía. Pero esto nos ha llevado a un callejón sin salida. Estamos pidiendo su dimisión por la política que se ha practicado. Nuestro voto de confianza ha sido traicionado.
Castro ha aumentado la represión y las detenciones en Cuba, mientras España sigue presionando a la UE para que la política comunitaria se mantenga sin ningún tipo de sanciones. Este es un mensaje que alienta a Castro a seguir reprimiendo.
La misma sociedad cubana se está desencantando de la política del Gobierno español. Creo que es un tipo de política que aleja a nuestros pueblos.
La represión castrista parece que aumenta. La opositora Marta Beatriz Roque ha sido hace pocos días brutalmente agredida en su propia casa por esbirros del Régimen por el simple hecho de intentar exponer con libertad sus ideas a través de una radioconferencia. ¿Qué está ocurriendo en Cuba?
Los cubanos ya están cansados de 47 años de mentiras, hambre, miseria, división de la familia, cárcel,…
Se han fusilado a más de 10.000 cubanos, estamos hablando de miles de familias destrozadas. Han pasado por las cárceles más de 300.000 presos políticos. Hay más de dos millones de exiliados,…
Lo que se está poniendo de manifiesto en Cuba después de 47 años de terror es el desencanto total, la desilusión total y, de alguna manera, yo diría que hasta el desenfreno del miedo. Estamos superando la barrera del miedo y se esta gestando una incipiente sociedad civil que puede llevar a Cuba a una transición. Ya nos gustaría que fuese pacífica.
Rigoberto, usted está ahora en el exilio, pero cuando estaba en Cuba ¿sufrió en primera persona esa represión?
Sí, y le puedo decir que la sufrí desde niño sin ni siquiera tomar una decisión política. Mi familia era católica y me llevaba a la iglesia. Por el hecho de ir a la iglesia en los colegios me humillaron. Los profesores motivaban a los alumnos a que te dieran cocotazos, eras el hazmerreír de todo el colegio, promovían que los domingos cuando tú ibas a misa muchos de tus compañeritos de colegio estuvieran en la puerta de la iglesia para gritarte cosas.
Durante mucho tiempo el eslogan de la dictadura cubana era que la Iglesia es el opio de los pueblos y había que aniquilarla.
Cuando Fidel Castro llegó al poder, y eso que no lo olviden los españoles, no solamente expropió a miles de españoles, aunque España esté muy callada con lo que ocurrió en Cuba, sino que deportó a todos los curas y monjas españoles y aniquiló las iglesias.
Muy al margen de que fue tan canalla y tan cínico que, después de perseguir a los católicos durante décadas, hace unos pocos años Castro invitó al Papa porque necesitaba recuperar el escenario internacional
En la Cuba de los años 60 se pusieron de moda unos campos de concentración, las UMAP, Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Allí iban a parar no solamente los católicos, también iban a parar personajes de izquierda como Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, aunque de eso nadie quiere hablar. Pablo y Silvio estuvieron en la UMAP porque eran hippies. En Cuba decían que escuchar a Julio Iglesias o John Lennon era diversionismo ideológico.
Curiosamente hoy, Castro, después de haber perseguido en aquellos años y llevar a tantos miles de cubanos a los campos de concentración de las UMAP, no solamente llevó al Papa a Cuba sino que levantó un monumento a John Lennon.
Como militante cristiano, ¿cree que las raíces católicas del pueblo cubano, tal y como pasó en Polonia, sea un factor determinante del cambio cuando éste felizmente se produzca?
Tristemente yo creo que la Iglesia cubana, y lo digo como laico comprometido, durante muchos años se ha contentado con unas pocas migajas dentro de aquel sistema de terror por mantener sus templos. Perdió sus colegios, los medios de comunicación, las procesiones públicas,… Todo se perdió, pero por conservar esas cuatro paredes…
Y eso lo reconoce la Iglesia católica. En el Encuentro Nacional Eclesial Cubano cientos de católicos a mediados de los años 80 hicieron toda una reflexión como Iglesia y una toma de conciencia de la sociedad en que se estaba viviendo y del apostolado al que estamos llamados.
Pero, tristemente, a pesar de esta reflexión que hizo nuestra Iglesia y todo el laicado cubano creo que aún no hemos sabido encajar el liderazgo que nos corresponde.
En el peor de los casos nunca hemos de olvidar que estamos siguiendo a un Crucificado, a un aparente perdedor, no a un triunfador. Cristo con la Cruz aparentemente pierde. Después viene el gran regalo de la Resurrección.
Eso es algo que a veces nos falla a los católicos cubanos que olvidamos el gran misterio de la Fe y un versículo muy precioso que dice: “si tuvieras Fe como un grano de mostaza y le dijeras a ese monte: ¡échate a la mar!, ese monte se echaría”.
Muchas veces tenemos una Fe un tanto contradictoria y nuestra Iglesia debería ser mucho más activa en su apostolado social. Muy al margen de que no es todo oscuro. De hecho mis raíces, mi encarcelamiento y mi deportación de Cuba vienen por haber apoyado al Movimiento Cristiano de Liberación de Oswaldo Payá Sardiña, galardonado con el Premio Sajarov por la Unión Europea.
Vuestra Plataforma está cada vez más presente en las Universidades españolas denunciando la situación cubana, ¿qué mensaje queréis transmitir a la juventud de nuestra Nación?
Primero, pedirle un apoyo de solidaridad y que se manifiesten con nosotros el próximo sábado, 13 de marzo, en la Puerta del Sol.
También algo que veo en España y que me gusta decir sin complejos: ¿qué pasa con la bandera española? A veces los jóvenes no se identifican con la Nación, son un poco pasotas, relativizan cuestiones que no deberían relativizar porque la Nación hay que construirla cada día, la democracia hay que cuidarla cada día. Hay que intentar implicarse en esta sociedad en la que vivimos.
Se lo digo a los jóvenes españoles y ya me gustaría poder decírselo a los jóvenes cubanos.
Muchas gracias y ¡viva Cuba Libre!
¡Viva España también!
Una entrevista de Rafael Delgado Maldonado para Minuto Digital
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