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Minuto Digital: 30.08.2006
Según un estudio publicada por La Caixa la economía española debe la inmigración el crecimiento de estos últimos años. La llegada de inmigrantes aportó 3,2 puntos porcentuales al crecimiento por habitante de la economía española en la última década, según concluye un estudio elaborado por Caixa Catalunya. Sin el aumento de población que acarreó la entrada de inmigrantes, el Producto Interior Bruto (PIB) por persona habría descendido el 0,6%, frente al avance medio del 2,6% anual registrado en los últimos diez años.
Este crecimiento económico, que ha supuesto un aumento en los beneficios empresariales, sin embargo no se ha traducido en una mejora de las condiciones laborales de los trabajadores españoles. En el año 2005 la remuneración real de los asalariados se redujo en casi un 1% y en lo que va de año un 1,4% (en términos interanuales). Es decir, a pesar de que la economía crece, los asalariados están cada vez peor pagados. Un decrecimiento en los incrementos salariales que ha coincidido con las regularizaciones masivas de inmigrantes realizadas por el departamento de Caldera.
Este efecto negativo de la inmigración sobre los salarios de los trabajadores nacionales no supone ninguna novedad. La mayoría de las investigaciones sobre inmigración realizadas hasta principios de los años noventa indicaban ya un efecto negativo sobre los salarios, que se hacía notar más en Europa que en EEUU.
Los estudios realizados a partir del West German Socio-Economic Panel, ratifican el efecto negativo que se produce sobre los salarios. Al examinar el fenómeno migratorio en los años ochenta y noventa en Europa y especialmente en Alemania se comprueba que la inmigración reduce el salario de los trabajadores poco cualificados y manuales pero aumenta el de los cualificados.
Los resultados, concluyen que la influencia de la mano de obra inmigrante sobre los salarios de trabajadores manuales tiene un efecto negativo del -5,9 % y sobre los no manuales, uno positivo del 3,3 %., por tanto, se deduce que el efecto global de la inmigración sobre los salarios de los nativos es negativo.