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Redacción: 18.09.2006
El mundo islámico una vez más se dedica a demostrar el tipo de garantías que ofrece, para la libertad en general y religiosa en particular, quemando y poniendo bombas en Iglesias cristianas. En plena Tierra Santa se han registrado dos ataques contra dos iglesias cristianas en la ciudad Cisjordana de Nablus, ello pese a las muchas ocasiones en que los religiosos allí establecidos han acogido en asilo a palestinos. Las dos iglesias, una anglicana y la otra ortodoxa, fueron atacadas a primera hora de hoy con bombas incendiarias, según informaron testigos. Un grupo que se autodenominó como los 'Leones del Monoteísmo' reivindicó los ataques, y aseguró que se trató de una protesta por los comentarios del Papa Benedicto XVI sobre el Islam.
Irán se ha sumado a las voces de condena por las declaraciones del Papa Benedicto XVI sobre el Islam, que calificó de "gran error", y ha pedido una disculpa, informó la agencia de noticias IRNA. Según el portavoz del Ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamed Ali Hosseini, las palabras del Papa tienen su origen en "su opinión política" y son "contrarias a su estatus como líder de una de las confesiones divinas del mundo". Hosseini aseguró en un comunicado que es un "grave error" atribuir creencias equivocadas a algunas religiones y lamentó la tendencia a "distorsionar la verdadera imagen del Islam y los musulmanes, ahora más que en cualquier otra época".
El primer ministro de Malasia, Abdulá Ahmad Badawi, consideró que el Papa debe disculparse y retirar sus recientes declaraciones sobre la 'guerra santa' musulmana, según informaron hoy los medios de comunicación locales. "El Papa no debe tomarse con ligereza la ola de indignación que ha creado", aseguró el primer ministro malasio. "El Vaticano debe ahora asumir plena responsabilidad sobre el asunto y llevar a cabo los pasos necesarios para rectificar el error", agregó.
El portavoz de la Junta Islámica de España, Yusuf Fernández, pidió al Vaticano una rectificación pública sobre el discurso pronunciado por el Papa Benedicto XVI en Ratisbona (Alemania), al considerar que fue "desafortunado" e "inexacto".
La reacción institucional más extrema ha llegado del Gobierno de Pakistán, que ha convocado al embajador de la Santa Sede para expresarle su “pesar” ante unas palabras “muy inquietantes para los musulmanes en todo el mundo y que han provocado un gran daño y angustia”, según un comunicado del Ministerio de Exteriores, que añade que el Nuncio en este país “lamentó el daño causado a los musulmanes y dijo que los medios de comunicación han tergiversado totalmente algunas citas históricas que el Papa utilizó en su lectura”.
También el presunto moderado régimen de Marruecos ha reaccionado en contra el Papa. El Rey de Marruecos y Comendador de los Creyentes, Mohamed VI, envió un mensaje escrito al Papa, Benedicto XVI, en el que le expresa su "protesta" por las palabras que utilizó sobre el Islam el pasado 12 de septiembre en la Universidad alemana de Ratisbona, al tiempo que el Gobierno llamó a consultas a su embajador en el Vaticano, Ali Achour , según informó la agencia oficial marroquí MAP.
Mientras el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Diego López Garrido, aseguró este sábado que cree que el Papa no volvería a decir lo que dijo sobre el Islam. No obstante, considera que el Papa no tenía intención de ofender al mundo islámico, aplaudió la reacción "inmediata" del Vaticano al disculparse y considera que es lo que debe hacer todo el mundo, "contribuir a no ahondar diferencias entre las civilizaciones".
Recordemos que las palabras del Papa simplemente constataron la realidad de que el Islam se expandió gracias a la violencia religiosa, que se encuentra inmersa en algunas de las doctrinas de Mahoma. BENEDICTO XVI, simplemente recordó, a través de la cita de un texto que recogía las palabras del emperador Bizantino Manuele II Paleólogo -"Enséñame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y os encontraréis solamente cosas malas e inhumanas como su orden de difundir a través de la espada la fe que predicaba"- que el rechazo del uso de la violencia como formula para propagar la religión es algo elemental en el mundo de hoy: "Dios no se complace con la sangre –le dice-, no actuar siguiendo a la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiera llevar a alguien hacia la fe, necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, sin violencia ni amenazas... Para convencer un alma razonable no es necesario disponer ni del propio brazo, ni de instrumentos para herir, ni de ningún medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte...".
Desde luego nosotros no pediremos perdón al Islam.
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