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Redaccion: 04.12.2006
Manuel Fraga no era franquista ni falangista, sino un demócrata emboscado que luchaba contra la dictadura del general a la vez que acumulaba cargos y coches oficiales dados por el mismo general. El ex ministro de Información y Turismo reveló esta faceta secreta de su vida a la salida de un homenaje que le rindió la Academia de Ciencias Morales y Políticas.
La transición del régimen franquista a un régimen parlamentario y autonómico produjo la especie de los demócratas emboscados, altos cargos de la Administración que habían jurado lealtad a la persona del Generalísimo, obediencia a sus órdenes y acatamiento a los Principios del Movimiento, a la vez que acumulaban cargos oficiales.
La lista de demócratas que afirmaban haber trabajado por la restauración de las libertades perdidas en 1936 desde dentro es larga: los políticos Adolfo Suárez, secretario general del Movimiento, Rodolfo Martín Villa y Francisco Fernández Ordóñez, el periodista Juan Luis Cebrián, los universitarios José Luis López Aranguren y Pedro Laín Entralgo... El otro día se unió a ellos un nombre glorioso: Manuel Fraga Iribarne.
El 29 de noviembre, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas homenajeó a uno de sus miembros más veteranos: Manuel Fraga. Al acto asistieron los Reyes, a los que él conoció como príncipes de España y herederos régimen del 18 de Julio, José María Aznar, Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre, entre otros.
Según publicó el diario ‘ABC’ en su edición del día 30 de noviembre, Fraga “hizo una defensa apologética de la Transición, a la que dijo haber contribuido ‘AL COMBATIR DESDE DENTRO’ el régimen franquista”.
CARGOS DE FRAGA EN EL FRANQUISMO
Manuel Fraga, nacido en 1922, fue uno de los españoles que más se beneficiaron del franquismo. Desde los 23 años empezó a cobrar nóminas públicas y a desempeñar puestos en la Administración, unos ganados por oposición y otros por designación.
En 1945, ingresó por oposición en el Cuerpo de Letrados de las Cortes Españoles y en 1947 entró en la Escuela Diplomática. En 1948 obtuvo la Cátedra de Derecho Político de la Universidad de Valencia. En 1953 ingresó en el claustro de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas, donde permaneció hasta su jubilación, en 1987.
En los años 50, Fraga comenzó su fulgurante carrera política, a la que sólo le ha faltado la presidencia del Gobierno. En 1951, fue nombrado secretario general del Instituto de Cultura Hispánica y en 1953, secretario general del Consejo Nacional de Educación. Fue secretario general técnico del Ministerio General de Educación entre 1955 y 1958 y consejero nacional del Movimiento y procurador en Cortes de manera interrumpida entre 1955 y 1977. Además, se le eligió secretario de la Comisión de Asuntos Exteriores de las Cortes (1958-1962) y director del Instituto de Estudios Políticos (1961), hoy Centro de Estudios Políticos.
En 1962, el general Franco nombró a Fraga ministro de Información y Turismo. Durante su época de ministro hizo aprobar la Ley de Prensa de 1966, menos restrictiva que la de 1938, pero que aún mantenía la censura. En 1973, de nuevo franco le designó para un cargo de confianza: embajador de España en el Reino Unido e Irlanda del Norte. Carlos Arias Navarro le colocó en 1975 en el primer Gobierno posfranquista como vicepresidente y ministro de Gobernación.
En 1977, fundó con otros seis ex ministros franquistas Alianza Popular y en 1978 participó en la redacción de la Constitución de 1978, que ha calificado como “la mejor Constitución de la historia de España”. Entre 1989 y 2005 fue presidente de la Xunta gallega y en este último año perdió las elecciones ante la coalición del PSOE y el BNG. Su partido, reconvertido en Partido Popular, le propuso para senador, puesto que ahora ocupa.
De sus 84 años de edad recién cumplidos, Fraga ha vivido más de 60 con nóminas públicas.
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