Minuto Digital: 08.02.07
La sentencia para el caso del semanario Nichan ya se ha hecho pública: tres años de prisión (sentencia en suspenso) y 7500 euros de multa para el director Driss Ksikes y la periodista Sanaa el Aji, además de dos meses de suspensión de la publicación. El abogado de los acusados ya ha anunciado que apelará la decisión judicial.
La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha emitido un comunicado de condena ante la actuación judicial frente al semanario arroquí Nichane, en el que afirman sentirse ""consternados por tan insensato requerimiento", tildando de "arcaicas y ultrarrepresivas" las posturas del fiscal. Por otra parte, manifiesta que "existe un abismo entre las declaraciones de las autoridades, que presumen de un Marruecos moderno y democrático, y la realidad a que tienen que enfrentarse los periodistas"
Driss Ksikes, en declaraciones a RSF, se ha mostrado sorprendido por la gravedad de la petición. “Mientras que se nos está juzgando de acuerdo con el código de prensa, el fiscal pide que se nos prohíba ejercer, lo que solo está contemplado en el código penal”, ha añadido el director de Nichane.
Driss Ksikes y Sanaa Elaji están acusados de “atentado a la religión islámica” y “publicación y distribución de escritos contrarios a la moral y las costumbres”, como consecuencia de la publicación, en la edición del 9-15 de diciembre de 2006, de un dossier titulado “Bromas: como se ríen los marroquíes de la religión, el sexo y la política”. El 21 de diciembre, el Primer Ministro Driss Jettou prohibió la difusión del semanario y ordenó que lo retiraran de los quiscos.
Abubeker Jamai dimite como director de Le Journal
La amenaza de una multa de 270.000 euros, ante la que Abubeker Jamai se declara insolvente, ha pesado en su decisión de dimitir del puesto de director del semanario francófono Le Journal Hebdomadaire.
El asunto comenzó con la denuncia de un informe publicado sobre la cuestión del Sáhara Occidental, que la publicación acusó de ausencia de objetividad y favorecedora de las tesis de Marruecos, hecho público por el Centro Europeo de la Inteligencia Estratégica y Seguridad (ESISC).
La pretensión del director de dicho instituto de llevar adelante la imposición de la sanción ha hecho que el director de Le Journal opte por dimitir declarándose insolvente, evitando con ello el embargo del semanario. Jamai declaró en una rueda de prensa que "La actitud de la fiscalía no deja ninguna duda sobre la voluntad del régimen de silenciar nuestra voz". El propio Jamai denuncia presiones desde el ministerio de Justicia para acallar su voz, respetada y valorada ampliamente como portavoz de ese Marruecos urbano e inquieto que se viene desarrollando desde hace algunos años.
La historia de Le Journal ha sido turbulenta desde sus orígenes allá por 1997, al abrigo de la apertura política que promovió Hassan II en sus últimos años de reinado. En el año 2000 se enfrentó a un cierre ordenado por el entonces primer ministro, el socialista Abderramán Yusufi, por implicación del mismo en conspiraciones del pasado contra Hassán II.
La organización Reporteros Sin Fronteras declaró en un comunicado que el hecho "marca el fin de una época en la que, pese a las dificultades, parecía posible avanzar hacia la libertad de expresión". El probable destino a corto plazo de este joven y aguerrido periodista puede ser España, pues mantiene importantes lazos familiares.