Minuto Digital: 20.03.07
El espacio que dirige Enrique de Diego en Radio Intereconomía cumple 100 programas. De Diego ha sabido dar un enfoque novedoso a su programa lo que ha dado resultados importantes en audiencia. El pasado sábado en la manifestación de Navarra en la que participó junto con los oyentes de su programa que llenaron tres autobuses, fue 'asesiado' continuamente por sus oyentes, lo que demuestra que su forma de hacer radio, libre y sin complejos, está calando en la ciudadanía.
100 programas de A Fondo ¿Cómo valora estos primeros meses de su programa en Radio Intereconomía?
- Está siendo una experiencia apasionante y apasionada. Cada día es una pura delicia. Un dato destacable es que los que hacemos A Fondo nos lo pasamos bien. Tenga en cuenta que hacer un programa libre y regenerador, sin pelos en la lengua, dando voz a los oyentes, es también la consecuencia de años de lucha y trabajo contra el ostracismo. No es fácil en estar sistema conseguir un espacio en el que puedes expresarte sin miedo y yendo a fondo a las cuestiones. Es, desde luego, un activo para Intereconomía y para lo que representa el grupo de ámbito de libertad. Y me gustaría destacar el entusiasmo y la profesionalidad de todo el equipo de periodistas jóvenes, que ya estaba ahormado cuando yo me hice cargo del programa y han respondido de una manera encomiable, venciendo los obstáculos que siempre existen en los comienzos de toda iniciativa, cuando envidias y mediocridades se desatan.
Sin duda se ha hecho usted con un importante hueco dentro del espectro radiofónico en España ¿Cree que los ciudadanos demandaban otro tipo de radio?
- Nosotros representamos una alternativa a dos formas de mentira y manipulación como son ahora mismo la SER y la COPE.
Además, esta última en nuestra banda horaria es tremendamente engolada y aburrida. Creo que los ciudadanos no demandaban otro tipo de radio sino que se hiciera radio, que se recuperara el sentido primigenio de los medios de comunicación, que es dar voz a los ciudadanos. Por eso, A Fondo es un programa tremendamente interactivo, en el que el oyente tiene siempre la preferencia, en el que no se criban las llamadas y entran instantáneamente en antena, interrumpiendo a los contertulios y al director del programa, se leen todos los emails y sms, dentro de unas normas de recto comportamiento, los oyentes, de hecho, pueden asistir al programa como contertulios si lo solicitan y A Fondo siempre está dispuesto a defender a cualquiera de ellos frente a las arbitrariedades y fallos del sistema. No pretendo ser referencia moral ni caudillo, sino un intermedio de la opinión pública.
¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento que usted ha vivido en estos 100 programas?
- Momentos malos, propiamente dichos, no ha habido, pero tensos, muchos. Sin duda, al principio, de cuando me enfrenté a la delirante teoría de la conspiración sobre el 11 M que han montado algunos o cuando me referí a la incoherencia de César Vidal, que tiene un libro blasfemo muy agresivo –y muy inconsistente, como casi toda su prescindible obra divulgativa y literaria-, contra la Virgen María, en el que considera que toda la doctrina católica “es una oscura mentira” y que la Iglesia Católica es “un antro de paganismo e idolatría”. Que luego haya aceptado trabajar y cobrar en una empresa confesional católica me parece de una incoherencia supina. No está en condiciones de exigir nada a nadie, de criticar al Gobierno. Es tan relativista como él que más. Y luego están esos títulos de una Universidad que no existe, que no los tiene reconocidos. Momentos tensos, porque un grupo de periodistas había generado un clima irrespirable, propiamente tardoestalinista, de culto a la personalidad y terror verbal; un clima de consignas al servicio de intereses personales puramente mercantilistas. El mejor momento es cada día a las 20 horas, cuando empieza el programa, cada vez que llama e interviene un oyente y desde luego estamos muy orgullosos del dinamismo que le dan a los programas los microespacios y los reportajes y la recuperación de la radio novela con “Año cero, después de Zapatero”. La culminación de todo ese flujo de simpatía ha sido el viaje a Pamplona con tres autobuses de oyentes para asistir a la manifestación, decisiva y liberadora.
¿De qué entrevista guarda mejor recuerdo?
- De todas las intervenciones de Jaime Mayor Oreja y Rosa Díez, que son habituales del programa.
¿Cómo ve la actual situación de la radio en España?
- Vivimos en un mercado intervenido, en un medio ambiente de tráfico de influencias en el que los oyentes son utilizados como rehenes y monedas de cambio. No habrá un cambio propiamente dicho mientras no se ponga en marcha la radio digital, algo que los políticos no quieren. Estamos claramente en un momento de cambio en el que la mentira es dominante.
En su programa se defiende que la teoría de la conspiración en torno al 11 M es un invento ¿Quién está detrás? ¿A quien conviene?
- Esta es la historia más ridícula de la manipulación en el periodismo español. Espero contarla en un libro. Teoría de la conspiración no significa que busquen desvelar una conspiración sino que han generado la forma más tosca de manipulación que es una teoría conspiracional, que no busca la verdad sino su ocultación. Sin duda, el ideólogo y promotor es Pedro J Ramírez, que es quien primero está saltando del barco. Luego Federico Jiménez Losantos, para quien mentir es legítimo contra el adversario. César Vidal es un personaje menor, mero comparsa, que podía haberse cortado un poco en lanzar al mercado tal cantidad de títulos mediocres o haber retirado, al menos, los libros en los que elogia a la II República. No se puede tener a la venta al tiempo libros sobre las checas y a favor del bando republicano.
Empecé defendiendo la memoria de Francisco Javier Torronteras, ninguneado como héroe y como víctima del terrorismo, pero las respuestas histéricas y hooligans me han animado mucho a combatir esta nausebunda utilización de las víctimas –alternativa a la que hicieron la SER y el PSOE- para conseguir una posición de hegemonía en el mundo mediático.
Estos mentirosos manipuladores, que han abusado de la confianza de las buenas gentes, van a tener, de manera constante, mi aliento en el cogote.
¿Qué opina de Luis del Pino?
- No tiene ninguna importancia, es un don nadie, un fabulador tosco y compulsivo. Ha hecho su propio sumario respondiendo al título de su primer libro, “La realidad virtual”. Pasaba por allí y le han utilizado y se ha dejado utilizar porque le salía provechoso. Ha tenido más de diez minutos de gloria, pero ya está en trance de desaparecer por el sumidero de la historia. Me parece insultante que haya llamado a sus seguidores “peones negros” y el final está siendo patético, prohibiéndoles que utilicen sus símbolos. Ha hecho caja y descubierto un nuevo tipo de periodismo: el de socializar la duda, el de confundir en vez de aclarar. Me parece una vergüenza para el periodismo, aunque él a su vez ha sido un peón negro de Pedro J y Losantos.
Parece que hay en marcha un intento de formar una especie de 'Grupo PRISA' de la derecha por parte de periodistas muy conocidos ¿Sabe algo de esto? ¿Qué le parece?
- Era a lo que me refería cuando indicaba que vivimos un momento de cambio. Es un secreto a voces en los cenáculos que Jiménez Losantos –con la ayuda de César Vidal y de Ignacio Villa, dos personajes menores- quiere cargarse la COPE, depredarla, utilizarla como lanzadera para generar su propio grupo, en comandita y a las órdenes del jefe de lo que he bautizado como la derecha pagana que es Pedro J. Losantos es, luego, muy servil con los políticos de los que solicita licencias de radio y publicidad para su web. Se presenta a la concesión de licencias y en 2008, junto con los postes de la actual Radio Marca, quieren lanzar su propia cadena. Debería tener la decencia de hacerlo desde fuera de la COPE, pero el caso de Losantos es el típico de un proceso de corrupción moral. Los obispos y cuantos él insulta llamándoles católicos profesionales se lo permiten, a pesar de que por los despachos van diciendo que ‘van a dejar a la COPE en bragas’ y que les den a ellos las licencias. Allá él. Toda la vida criticando a Polanco cuando no hacen otra cosa que envidiarlo y tratar de copiar su esquema, incluso en el abuso de la consigna y la falta de escrúpulos para mentir. En mi caso, aspiro a que se liberalice el sector de los medios y cada día doy gracias a Dios de que exista Internet.
Las encuestas dan una perdida de 19 escaños al PSOE tras lo de De Juana ¿No le parecen pocos?
- Me parecen, ciertamente, pocos, porque Zapatero y el PSOE son, a día de hoy, dos cloacas morales. Desde luego, la izquierda se ha convertido en un sistema de expoliación de las clases medias, de vivir del cuento y del esfuerzo de los demás, pero el intento de destrucción de la nación les sitúa a Zapatero y al PSOE en términos de traición y su vergonzante sumisión a ETA, hasta haber tratado al asesino múltiple De Juana Chaos como un privilegiado, les está sometiendo a un proceso de degradación irreversible que, a medio plazo, llevará a la desaparición de ese partido. Habrá que juzgar en el Congreso a Zapatero y, al final, le estaremos agradecidos porque nos permitió despertar de nuestro sopor. Y ese despertar incluye la evidencia de que el núcleo del mal es el nacionalismo y que hay que modificar la nefanda Ley electoral para que los nacionalistas no manden. No tiene sentido que la estabilidad de la nación dependa de quienes quieren destruirla.
¿Cree suficiente la movilización ciudadana generada hasta el momento para que Rodríguez entre en razón?
- Zapatero no tiene capacidad para entrar en razón. Ya hemos visto como es incapaz de corregir errores, que es la base de la sabiduría. Es un político profesional que llegó al Parlamento con 26 años y tiene todos los vicios del sistema: es marrullero, se cree sus propias mentiras, sólo intenta sobrevivir a cualquier coste, confunde la cobardía con el coraje y la rendición con la visión de un estadista. La movilización va por otros derroteros. Es la toma de conciencia de los españoles de su propia autoestima, de su orgullo de serlos, es un proceso plebiscitario de toma de la calle (que no se hace con el presupuesto público como las algaradas de la ultraizquierda, de los cazerolos). Es la respuesta al control de la participación que ha ido cerrando la clase política. Es un proceso dinámico y con muchas posibilidades, que no se agota en las convocatorias electorales próximas, aunque también pasa por ellas.
La izquierda pretende desprestigiar al movimiento cívico con acusaciones de todo tipo. Con la que está cayendo ¿logrará el PSOE su objetivo de desactivar a parte de los movimientos cívicos?
- No. Primero, porque la gente de los movimientos cívicos está muy probada, muy hecha. No son peones, sino reyes y nobles, dueños de su propia existencia. Han superado muchas tentaciones en la vida, se han ido depurando de oportunistas. Segundo, porque se trata de movimientos espontáneos, liberadores, inmunes al ninguneo –como esa nauseabunda guerra de cifras de las manifestaciones- y a las gastadas consignas de Ferraz. La libertad siempre triunfa sobre la servidumbre.
¿Cómo va la venta de su novela ‘La Lanza Templaria’, después de que César Vidal lo calificara como “bastante malo”?
- Pues la verdad es que se han disparado las ventas y me llegan comentarios muy elogiosos de los lectores que lo van recomendando a sus amigos y familiares. El estímulo del coraje templario es muy necesario en estos tiempos de confusión. Muchos lectores me transmiten que la novela, y su precedente, “Corazón templario”, les sirven para alimentar su patriotismo y para sentirse agradecidos a los titánicos esfuerzos de nuestros antepasados contra el integrismo islámico y orgullosos de su insobornable amor por la libertad. En ese sentido, los consideran libros de gran actualidad. Es un fenómeno que me ha sorprendido y que, confieso, me agrada mucho. Me gustaría que esos libros fueran leídos por las nuevas generaciones necesitadas de ejemplos y de los ideales que encarna el protagonista, Álvar Mozo. Y, de paso, se puede comprobar, por un módico precio, como miente César Vidal.
“La Lanza Templaria” le da cien mil vueltas a toda su producción literaria.
Opina sobre esta noticia en nuestro foro libre