minutodigital.com: 06.07.07
El eurodiputado socialista Miguel Ángel Martínez afirmó ayer en Bruselas que la oposición de la Iglesia Católica a la asignatura de Educación para la Ciudadanía podría hacer que el Estado se replanteara la conveniencia de seguir financiando a los colegios concertados. Martínez, que es vicepresidente del Parlamento Europeo, transmitió ayer su preocupación por la actuación de la jerarquía católica en la reunión del grupo de trabajo de la Eurocámara que se ocupa de las relaciones con confesiones religiosas, según un comunicado del PSOE.
"La Iglesia llama abiertamente a la objeción de conciencia para negarse a enseñar una asignatura de tan obligado cumplimiento como las matemáticas o la informática", recalcó Martínez, que considera que la actitud de la Iglesia "está en contradicción con el espíritu y las normas de la UE".
Ya se han contabilizado al menos 7.500 objeciones contra la nueva asignatura impuesta por el ejecutivo socialista, lo que ha llevado a los padres promotores de la iniciativa a solicitar una reunión con Zapatero al objeto de exponerle los motivos" por los que se oponen a que se imparta esta asignatura.
Por su parte el obispo de Almería, monseñor Adolfo González Montes, ha escrito una carta a los directores de los colegios diocesanos y católicos así como a todos los padres y educadores católicos en la que señala que Educación para la Ciudadanía no respeta los principios que rigen la conciencia moral según la fe católica. De hecho, si en “Educación para la Ciudadanía” se estudiase el ordenamiento jurídico democrático como en otros países europeos, sin que haya contenidos morales y si fuera respetuosa con la dignidad de la persona y los derechos fundamentales, su concreción en las leyes y los deberes cívicos de personas y grupos sociales, no habría dificultad en que entrase en el currículo.
La nueva asignatura lo que persigue en adoctrinar a los jóvenes en una determinada ideología, catecismo socialista lo llamó Rajoy, y el prelado así lo denuncia: “lo que hace es formar la conciencia moral de los escolares mediante la transmisión de una concepción antropológica y el esbozo y propuesta de unas pautas de conducta que pudieran entrar gravemente en contradicción con las creencias religiosas y, en concreto, con la concepción que emana la revelación cristiana acerca de la persona humana, de la familia y la misma sociedad”.